Casi dos días después del "apoteósico, alucinante, espectacular" -según algunos de los calificativos recogidos en la prensa- concierto de U2 en Barcelona que daba arranque a la gira mundial '360º tour' todavía hay quien no puede borrar de su retina la que fue una de las mejores puestas en escena de la banda irlandesa de los últimos años.
Las 90.000 personas que llenaron el Camp Nou recibieron a cambio de su entrega por la música de Bono y compañía uno de los mejores espectáculos musicales. Quizás el repertorio ofrecido no fue el más aplaudido de los últimos años ofrecido por U2, pero lo que es indiscutible es que los irlandeses echaron el resto con la puesta sobre el escenario, tal y como merecía una ciudad como Barcelona.
Este jueves, Bono, The Edge, Larry y Adam repiten en la Ciudad Condal, pero el ambiente y la expectación ya no será lo mismo comparado con lo que se vivió en el estadio azulgrana en el primer concierto de la gira '360º tour'
Este jueves, Bono, The Edge, Larry y Adam repiten en la Ciudad Condal, pero el ambiente y la expectación ya no será lo mismo comparado con lo que se vivió en el estadio azulgrana el pasado martes.
La previa había sido intensa; algunos 'aventureros' que incluso hicieron noche para lograr el mejor sitio, a los pies de Bono, pudieron disfrutar de unos ensayos nocturnos que podrían acabar en multa para la promotora del concierto debido a las protestas de los vecinos por el ruido.
Pero los nervios y la emoción fueron creciendo en intensidad según se acercaba la hora del concierto. Mientras alguno que otro intentaba deshacerse de unas entradas que habrían alcanzado precios espectaculares en la reventa de no haberse programado otro concierto dos días después, una marea de seguidores que días antes ya mostraban orgullos por la Ciudad Condal las camisetas de otras giras se dirigía hacia el estadio del FC Barcelona.
"Hola Barcelona"
"Vosotros tenéis la mejor entrada", comentaba uno de los empleados de la promotora que controlaba el acceso al campo. La mejor, si no tienes miopía o al menos no te has dejado las gafas en casa, porque hay que reconocer la 'magnificencia' -en un guiño a uno de los mejores temas del nuevo disco- y el acierto de la banda al diseñar un escenario pensado para que nadie en el Camp Nou se perdiera nada de lo que sucedía encima del escenario. Además, el sonido, como siempre, resultó espectacular (y si no que se lo digan a los vecinas de 'Les Corts'...).
Para cuando muchos quisieron entrar en el estadio, los teloneros Snow Patrol ya estaban caldeando el ambiente. Un grupo surgido de la escena alternativa venido a más gracias a la aparición de una de sus canciones, 'Chassing cars', en la televisiva 'Anatomía de Grey'. Con su saludo en catalán y haciendo especial hincapié en el estribillo de su tema 'I love this city' se metieron al público en el bolsillo mientras la noche se iba dejando caer sobre Barcelona.
A las diez el sol ya se había puesto por completo en la Ciudad Condal. Justo en el momento en que hizo su aparición estelar sobre el escenario el batería Larry Muller Jr. para que, a ritmo de sus baquetas, fueran entrando el resto de los miembros del grupo mientras sonaban los primeros compases de 'Breathe'. Un arranque que desató el delirio de los presentes y que dio paso a 'No line on the horizon' (canción que da título al nuevo albúm) y al "Hola Barcelona" de Bono que puso en marcha la maquinaria móvil del espectacular escenario.
Bono y los suyos acabaron de meterse al público en el bolsillo con 'Get on your boots', primer single del nuevo disco, y la espectacular 'Magnificent', que acabó por desatar las pasiones del público del Camp Nou. 'Beautiful Day' y 'I still haven't found what I looking for' dieron paso al homenaje que la banda irlandesa decidió dedicar al fallecido Michael Jackson con 'Angel of Harlem', canción en la que se atrevieron a intercalar la letra de 'Man in the mirror' y 'Don't stop till get enough', compuestas por el rey del pop.
Conexión con la Estación Espacial Internacional
Después, 'In a little while' y otra de las sopresas de la noche, con la conexión en directo con la Estación Espacial Internacional, concidiendo con el 40 aniversario de la llegada del hombre a la luna. El Bono más reivindicativo intercambió unas palabras con los astronautas sobre temas medioambientales y la necesidad de preservar el planeta. La banda incluso proyecto un enorme haz de luz desde su particular 'nave' en un intento de ser localizados desde el exterior.
El show avanzó con un 'Unknown caller' cuya letra se proyectó como si fuera un karaoke y una versión discotequera de 'Crazy tonight', para dar rienda suelta a temazos como 'The unforgettable fir'e (que no tocaban en directo desde hacía 20 años), 'City of blinding lights', 'Vertigo' -casi se cae el estadio, la grada no dejaba de temblar-, 'Sunday bloody Sunday' o 'Pride'.
Tras dedicar 'MLK' a Martín Luther King, 'Walk on' a Aung San Suu Kyi -una veintena de figurantes recorrió el escenario con caretas con el rostro de la dirigente birmana bajo arresto domiciliario- y escucharse un discurso del Nobel Desmond Tutu, la banda dejó entrever algunas fisuras en su directo.
Bono reservó para el final del concierto 'One', tema que le dio pie a ponerse una camiseta del Barça con su nombre y el número uno. Pero el líder de U2 se vio obligado a parar la actuación en medio de la mítica canción porque música y letra iban por sitios diferentes.
Bono reservó para el final del concierto 'One', tema que le dio pie a ponerse una camiseta del Barça con su nombre y el número uno.
En los bises, el líder de la banda irlandesa apareció sobre el escenario con nueva indumentaria -si no no sería él-. Esta vez sorpendiendo con un traje chaqueta con leeds rojos que deslumbró a propios y extraños y un micrófono estilo años 50 que surgía de lo más alto del escenario mientras el grupo recuperaba para el directo 'Ultraviolet'.
Los fallos volvieron en otro clásico como 'With or without you', donde el cantante se quedó sin voz. Era la penúltima canción antes de cerrar con 'Moment of Surrender', tema perteneciente al último dico. Quizás una canción que los fans más fieles no hubieran elegido para poner el punto y final a una noche memorable.