Las estrellas internacionales de la serie 'Jackass', Steve-O y Matt Hoffman, superaron este jueves en la madrileña Plaza de Santa Ana su último reto.
Después de atravesar un lago lleno de cocodrilos o inhalar wasabi, los héroes de 'Jackass' recibieron cientos de impactos de naranjas lanzadas simultáneamente desde cinco cañones de aire comprimido.
"Estoy un poco decepcionado porque esta vez no hemos terminado en el hospital"
"Muchos pensaban que no podía enfrentarme a este reto, pero ¡aquí me tenéis, en Madrid y estoy preparado!". Con este grito de guerra se presentaba Steve-O ante los cincuenta tiradores que les iban a disparar y el público congregado en la plaza.
Durante más de una hora, y a pleno sol, los héroes del humor más radical estuvieron esquivando y soportando los impactos de los cañonazos, protegidos por una armadura, un casco, un collarín, una coquilla, coderas y rodilleras. A pesar del dolor, demostraron su espíritu gamberro y temerario quitándose, poco a poco, algunos de los elementos de su 'coraza'.
Una dura experiencia
Aunque están acostumbrados a sufrir golpes y lesiones, para ambos protagonistas resultó una experiencia dura. "Los cañones impresionan mucho. Parecían de juguete pero no lo son", reconocía Steve-O al finalizar el acto.
"Ahora sólo espero que mi novia me dé un buen masaje y un poco de sexo"
"Confieso que ha sobrepasado mi límite, aunque estoy un poco decepcionado porque esta vez no hemos terminado en el hospital", añadó Matt Hoffman entre bromas.
"Ha sido una experiencia realmente radical y si la gente se lo ha pasado bien, nosotros estamos bien", coincidían los dos. Al despedirse, Steve añadía: "Ahora sólo espero que mi novia me dé un buen masaje y un poco de sexo".
Tanto Steve como Matt estuvieron encantados de hablar y posar con sus fans en la capital. Algunos, incluso, venían desde Portugal sólo para conocerles y reconocían que el esfuerzo había merecido la pena. "Esto es lo más grande que podíamos vivir. Nos hemos enterado por el foro de Radical en internet de que venían a España y no nos lo podíamos perder. Son unos auténticos crack", aseguraban exultantes.