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Escapada a Túnez, paseo por su historia y cultura

Coordinación y fotos: José Buitrago Lunes, 6 de febrero de 2012

Durante los últimos años Túnez se ha convertido en referencia obligada en el turismo Mediterráneo. Es, junto con Marruecos, el destino preferido de muchos viajeros para conocer el Magreb. La mejor opción desde nuestro país es el avión. La compañía estatal tunecina Tunisiar realiza vuelos regulares de lunes a viernes a la capital del país desde Madrid y Barcelona. La mayoría de las compañías aéreas europeas también cuentan con rutas directas a Túnez y no es difícil encontrar buenas ofertas en líneas 'low-cost'.

Otra forma de llegar a Túnez es en barco. Puede ser una buena opción si queremos llevar el coche, o disponemos de más tiempo. Existen combinaciones de ferrys para pasajeros desde Marsella y Genova (la travesía dura 24h y es agradable, siempre que acompañen las condiciones del mar). Sólo es necesario el pasaporte. Para ciudadanos de la UE no es necesario visado, a menos que la estancia supere los tres meses. Las aduanas tienen la normativa habitual, y podéis introducir los objetos personales habituales. Los alimentos de compañía deben ir con su cartilla de vacunación.

HORARIOS Y FESTIVOS
La hora tunecina es la misma que en España peninsular (GMT+1) aunque no se realiza el cambio horario en verano. Los días de descanso son el Viernes por la tarde (como en casi todos los países de mayoría musulmana, Sábado y Domingo). La climatología en Túnez varía de forma ostensible de la costa al interior. Las playas y zonas anexas gozan del clima Mediterráneo, con temperaturas suaves y veranos calurosos.

Si pretendemos adentrarnos en el interior del país debemos tener en cuenta que las formaciones montañosas favorecen la aparición de precipitaciones más abundantes y temperaturas más bajas.

TÚNEZ CAPITAL
Túnez la capital, que recibe el mismo nombre que el país, es una villa donde se conjuga armoniosamente el pasado con el presente y lo moderno con lo antiguo. Se encuentra situada al fondo del golfo del mismo nombre, Lago de Túnez, y cuenta con una población de más de un millón de habitantes.

Es la capital diplomática, política, cultural, comercial y administrativa del país. Fundada hace más de 2.000 años a.C. por navegantes cretenses, fue destruida, al igual que Cartago, en el 146 a.C., sin embargo el comercio romano y bizantino la hizo florecer de nuevo y en 1160 alcanzó la capitalidad del país bajo el gobierno del almohade Abdel Mumen Ibn Ali.

Como en la mayoría de las principales poblaciones, los lugares de interés se concentran en La Medina, palabra con la que se define a una ciudad árabe. Sin embargo, la ciudad moderna de Túnez, que tiene su eje en la Avenida Bourguiba, es un buen lugar para iniciar el recorrido y descubrir con una mirada retrospectiva, del presente hacia el pasado, la ciudad. En la avenida, arbolada de ficus, se concentran los principales edificios y la mayoría de las boutiques, restaurantes, cafeterías, comercios, embajadas, bancos y hoteles.

El estilo arquitectónico recuerda a la Francia del siglo pasado y en esta zona destacan la Catedral Católica de Saint Vicent de Paul del año 1882 de estilo neo-bizantino y la Torre de África, desde donde se obtienen excelentes panorámicas de la ciudad. Es la zona más antigua e interesante de la ciudad y data de la época de los hafsíes del siglo VIII. En 1950 fue necesario derribar parte de la muralla ya que el crecimiento de la moderna Túnez así lo impuso. A pesar de ello continúa siendo uno de los lugares más atractivos de la ciudad.

Paseando por la Avenida 7 de Noviembre y después de la Plaza de la Victoria, se llega a la Puerta de Francia, una de las antiguas puertas de la muralla de La Medina. Al cruzarla se accede a la ciudad árabe, se deja el presente y se abren las intrincadas y estrechas calles para descubrir toda la riqueza de La Medina de Túnez, una de las mejor conservadas del país.

Avanzando por la calle de Jama ezZitun se llega a la Biblioteca Nacional, ubicada en un antiguo acuartelamiento turco de 1813 y construida por Bey Hammuda. Más adelante aparece con todo su esplendor la Gran Mezquita (Ziyuona), conocida también como la Mezquita de la Aceituna. Construida en el año 732 por los omeyas, casi con el nacimiento de la ciudad, fue reconstruida enteramente por los alghlabíes en el 864.

Consta de 15 impresionantes naves, 184 columnas procedentes, en su mayoría, de las ruinas arqueológicas de Cartago ofreciendo un curioso contraste, una espléndida cúpula que precede al mihrab, el lugar que indica en que dirección se encuentra la Meca y hacia el que tienen que reclinarse durante la oración y un minarete de 44 metros de altura levantando por Negro en 1894. En su decoración se conjugan los diseños árabes y las columnas y capiteles corintios lo que produce ambiente de recogimiento. La Sala de Oración está cerrada a los visitantes, sin embargo la Galería Elevada sí permite visitas en horario de 08.00 a 11.00 h. excepto los viernes.

Muy cerca, se localiza la Mezquita de SidiYussef de influencia otomana y dominada por un minarete octogonal, decorado con azulejos de color verde resaltan sobre una galería con columnas de colores. Fue construida por el Yussef Bey en el año de 1614 y en su interior se encuentra el mausoleo del fundador comunicado con el minarete por la galería anteriormente mencionada. Junto a esta mezquita se encuentra la Medersa Hanafita construida en 1622.

Flanqueando el Hospital AzzizaOthmana, se encuentra el Palacio de Dar el Bey, un antiguo palacio del siglo XVIII que acoge la residencia del Primer Ministro tunecino y el Ministerio de Asuntos Exteriores y fue construido por el Bey Hammuda. Por la calle, en parte abovedada, del Castillo se llega al Bulevar Bab Menara y cruzando éste se encuentra la Mezquita de Kasba, edificada en el siglo XIII por Abu Zakariya con un minarete de influencia marroquí y relieves geométricos. Mezquita de la Corte Tunecina con el paso del tiempo ha sabido mantener algunas de sus tradiciones como la, realmente curiosa, de anunciar la oración cinco veces al día ondeando una bandera blanca.

Siguiendo con las Mezquitas y después de una visita al Museo de SidiBouKrissan, en el que se pueden contemplar estelas y lápidas funerarias de finales del siglo IX ubicadas en un jardín entre las que destaca la tumba de los soberanos khorassaníes, se accede a la Mezquita Ksar del año 1106. Sus líneas sencillas destacan en la fachada con arcadas que fueron trazadas por el maestro Ahmed Ben Khorassen aunque su destacado minarete, con motivos geométricos en mármol y esmaltes, de inspiración hispano morisca fue levantando en el año 1650. En el patio y en la Sala de Oración se pueden contemplar capiteles y fustes en columnas bizantinas y romanas.

Muy próxima se halla Dar Hussein, antigua casa de mediados del siglo XII restaurada posteriormente en el XIX donde se encuentra el Instituto Nacional de Arqueología y Artes. Aunque no es posible visitarlo, a veces, el conserje permite que se pueda contemplar el primer patio del edificio.

Avanzando hacia el sur aparece el mausoleo más grande de Túnez, el Tourbet El Bey, del siglo XVIII, fue construido para acoger a los Príncipes Huseinitas y sus familias por Ali Bey. Su fachada está decorada con pilastras aunque el elemento arquitectónico más destacado son las cúpulas de inspiración italiana.

Al norte, el Palacio Dar Ben Abdallah uno de los más ostentosos de la ciudad de estilo italiano, del siglo XVIII, que alberga al Museo de Artes y Tradiciones Populares, donde se pueden apreciar diversas manifestaciones de la cultura tradicional del siglo pasado. Destacan los personajes de la vida familiar del siglo XIX a tamaño natural, nacimientos, trajes tradicionales de circuncisión y de boda, entre otros. Horario: De 09.30 a 16.30 h. Cerrado los domingos.
Subiendo por la Calle de los Tintoreros aparece el Dar Othman, palacio de finales del siglo XVI y principios del XVII, con una espléndida fachada flanqueada por dos columnas de mármol superpuestas. También destaca la decoración geométrica en tonos blancos y negros resultando extremadamente atractiva. En tiempos pasados fue casa privada y almacén militar por lo que se denomina popularmente como Dar el Aoula.

Como último sitio de interés de la zona sur y centro de la Medina, nos detendremos en la Mezquita de los Tintoreros, construida en 1726, que destaca por la decoración del interior de su minarete octogonal. En su interior se sigue el rito hanefita. Como curiosidad comentar que los azulejos de la Sala de Oración fueron traídos especialmente desde Turquía y en los siglos XVIII y XIX fueron añadidas al conjunto arquitectónico una Medersa y un Kutlab.

Volviendo a la Gran Mezquita y a unos metros de ella, se encuentra la Mezquita y el Mausoleo de Hammuda Pachá, de 1655. Su esbelto minarete octogonal y su decoración con influencia italiana, acoge en el patio central los restos de este santo muy venerado. Resultan llamativas las tejas verdes barnizadas de su techado y su puerta de mármol policromado.

En la zona norte de la Medina se encuentra la Mezquita SidiMahrez, del año 1692, que se diferencia de las demás por su fuerte influencia turca. Construida, en parte, por Bey Mohammad, la Sala de Oración cuenta con una cúpula hemisférica al estilo de las mezquitas de Estambul cuyos muros están adornados por estuco y cerámica. El mismo nombre de la Mezquita lo ostenta también la Zaouia, tumba de un santo patrón de la ciudad del siglo X bellamente decorada con estucos azules.

En esta zona se encuentran importantes medersas, las tradicionales escuelas coránicas como la Medersa Achuria, con un excelente pórtico, la Medersa Bachiya, construida en 1756 por Alí Pachá que comunica con la Medersa Shmaniya con columnas moriscas conformando un porche de gran belleza construida en honor de Suleimán y comunicada también con la Medersa Nalha, conocida popularmente como la “de la palmera”.

Caminando por las calles de La Medina, se irán descubriendo multitud de zocos. Se diferencian porque cada uno de ellos pertenece a un ramo de artesanos y paseando por las distintas callejuelas los olores de los materiales irán descubriéndonos a que variedad de artesanía nos estamos acercando. Lo mejor es dejarse llevar, se indican algunos de ellos, quizá los más visitados y populares, pero todos merecen la pena:

El Zoco de los Perfumes, conocido como el Attarine, construido en el siglo XIII por Abu Zakariya. Destacan los puestos decorados con tonos verdes y dorados en los que se pueden admirar, y en este caso respirar, los sacos repletos de especias que desprenden suaves fragancias como las de la henna tanto en polvo como en rama, los perfumes, velas con olor, champúes como el tfal, típicamente árabe, inciensos de distintos aromas, khol en frasquitos que son una auténtica obra de arte y esencias de jazmín o de azahar, entre otras muchas, que se extienden por todo el mercado otorgándole un carácter único. Sin duda es uno de los zocos más atractivos, tanto por su colorido como por sus aromas.

El Zoco de las Chechias, del año 1675, concentra todas las chechías, “sheshía”, es decir, los peculiares gorritos de color rojo de lana con una borla negra, de origen morisco y muy común entre los tunecinos. Es una de las artesanías más antiguas del país que conlleva una complicada elaboración compuesta por el teñido, cardado y prensado de la lana, uno de estos curiosos gorritos puede llevar un mes de trabajo.

El Zoco el Trouk, Mercado de los Turcos, fue construido en el siglo XVII y ofrece diversa y variada artesanía de todo el país. Merece la pena descansar tomando un té en el Café de los Hombres Santos.

Si se desean tejidos, hay que acercarse al Zoco el Koumach, que data del siglo XV, donde se puede adquirir toda clase de vestimenta de distintas etnias como los mellias, trajes de las mujeres beréberes o yebbas, masculinas.

SIDIBOUSAID
Es un pueblo costero situado poco kilómetros de Túnez. El nombre del pueblo proviene de Abou Said ibn Khalef ibn Yahia Ettamini el Beji. Desde 1920, el pueblo destaca por la ley que Rodolphe d'Erlanger aprobó, obligando a todos los habitantes de la localidad a pintar y mantener sus casas de color blanco, menos las puertas, ventanas y rejas que tienen que ser de color azul claro.

Rodolphe d´Erlanger, barón de Erlanger, nacido el 7 de junio de 1872 en Boulogne-Billancourt y muerto el 29 de octubre de 1932 en Túnez, fue un pintor y musicólogo francés quien tomó la nacionalidad británica en 1894. Hace construir un palacio en Sidi Bou Said, según las normas de la arquitectura andaluza “la Estrella de Venus”.

CARTAGO
En el año 814 A.C. se funda la ciudad de Cartago, un sitio seguro y privilegiado en el Golfo de Túnez. Sería capital del imperio cartaginés durante más de 600 años. En el 264 A.C los romanos entran en conflicto con los fenicios por el control del Mediterráneo. De nuevo la importancia estratégica de Túnez lo sitúa en el centro del conflicto. Comenzaban las guerras púnicas.

En 146 A.C. el imperio romano arrasa Cartago y eligen Utica como centro del imperio en África. Como en el resto de pueblos dominados por Roma esto supone un gran desarrollo para la región: se construyen calzadas, acueductos, templos… El visitante puede comprobar en numerosas zonas del país las huellas de este paso.

El gobierno de Cartago era la oligarquía, no muy diferente de la República Romana, pero no se conocen muchos detalles. Las cabezas del estado eran los sufetes (literalmente, jueces; los escritores romanos se refirieron a ellos como reges, reyes), que podría haber sido originariamente el título de los gobernadores de la ciudad asignados por la ciudad madre de Tiro.

Más adelante, 1 o 2 sufetes, que se cree que realizaban funciones judiciales y administrativas, pero no militares, eran elegidos anualmente entre las más acaudaladas e influyentes familias. Estas familias aristocráticas estaban representadas en el Gran Consejo, comparable al senado romano, que tenía un amplio espectro de poderes, pero no se sabe si los sufetes eran elegidos por este consejo o por una asamblea del pueblo. Aunque el pueblo podría haber tenido influencia en la legislación, la democracia era bastante débil en Cartago, y los oligarcas controlaban firmemente la administración de la ciudad.

Para finalizar esta Escapada a Túnez, se realizó una Conferencia de Prensa a la que asistió el Ministro de Turismo de Túnez Sr. Fakhfakh, el cual explicó las perspectivas del turismo tunecino para este año, y la esperanza en la visitas del turismo español. En su conjunto, un país para no perderse…, armonía entre un pasado con historia y cultura tremendamente importante y un futuro prometedor.

GUIA DEL VIAJERO
OFICINA NACIONAL DE TURISMO DE TÚNEZ
Alberto Aguilera 11 (1ºC) - Madrid
Tlfn: 91 548 18 43/14 35
onttmadrid@turismodetunez.com

TUNISAIR
Plaza Mostenses, 13, 28015 Madrid
Tlfn. 91 541 88 99
www.tunisair.com

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