* TIPOS DE VUELO
- Vuelos libres: pueden tener un carácter publicitario (sobre poblaciones, acontecimientos deportivos, estadios, plazas de toros, conciertos...) o de recreo (sobre zonas naturales de interés).
- Vuelos cautivos: el globo sube y baja amarrado sobre un mismo punto. Perfecto para cualquier acción de marketing ya que concentra a muchas personas.


* ALTURA DE VUELO:
En vuelo cautivo hasta 40 m. y en vuelo libre hasta 10.000 m, pero por razones publicitarias lo normal es no pasar de 200 ó 300 m.
* DONDE VOLAR:
Para el vuelo cautivo sirve cualquier explanada de 30x30m, sin obstáculos. Es necesario permiso del propietario del espacio. En vuelo libre el globo vuela según la dirección e intensidad del viento.
* CUANDO VOLAR:
En invierno a cualquier hora, dada la ausencia de corrientes térmicas. En verano y días calurosos a primera hora de la mañana, última de la tarde o por la noche (sólo cautivos), que es muy espectacular, ya que el globo se ilumina como una gran bombilla.

Fed. Aeronautica Española
Ctra. de la Fortuna, s/n (Madrid)
Tlf: 91 508 29 50
www.sportec.com

Vuelos en globo
Deja de ser un lastre
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Ahora que todo el mundo va a mil por hora y que cada día es una carrera contrarreloj, al menos los globos siguen manteniendo inalterable su sensación de calma y su espíritu aventurero. Y es que el que no corre, vuela.

Todo el mundo conoce cuál es la profesión más antigua del mundo, pero muchos desconocen cuál es la forma más antigua y segura de volar o, lo que es lo mismo, la aerostación. Desde 1.783, el globo aerostático no ha variado ·la esencia de su vuelo, aunque los componentes que se emplean en su construcción y las técnicas de pilotaje han evolucionado hasta límites insospechados. Pero, por encima de materiales sofisticados, la mejor baza de los viajes en globo sigue siendo su componente de aventura.
Varios son los aspectos a tener en cuenta para que un vuelo no tenga sobresaltos inesperados: debe realizarse en zonas libres (o en las restringidas salvando las restricciones existentes por tráfico aéreo) y el lugar de despegue que se establece, tras comprobar las condiciones meteorológicas, al amanecer, momento de gran tranquilidad y estabilidad atmosférica. Los vuelos, con una duración de más de una hora, recorren entre 10 y 20 kilómetros, según la intensidad de la brisa. Aunque el lugar de aterrizaje es un misterio (sin resolver), el piloto puede escoger siempre una zona accesible para el vehículo de rescate (sigue el vuelo desde tierra). El precio, unas 25.000 pesetas por pasajero, incluye un seguro según la vigente Ley de Navegación Aérea. Date un respiro.