| Descensos en Mountain Bike
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<Dentro
del mountain bike, el descenso es una de las modalidades más exigentes.
Lanzarse a toda velocidad por un camino de cabras puede parecer
una cuestión de valor (que tampoco está de más), pero no te equivoques,
lo importante es la técnica.
A
principios de los 90 nacía el mountain bike, disciplina deportiva
que se desarrolló a rebufo del ciclismo de carretera y que se
ha convertido en la favorita de los aficionados a los pedales.
El esfuerzo y la preparación necesaria para su práctica exige
que te encuentres en una aceptable forma física para soportar
la dureza de los tramos, si no quieres deshincharte a las primeras
de cambio. El manido dicho de ‘es como montar en bici, una vez
que aprendes nunca se olvida’ necesita muchas matizaciones cuando
lo aplicamos al mountain bike. Principalmente porque para efectuar
con precisión las bajadas más pronunciadas debes mantener una
buena postura y utilizar el peso del cuerpo de forma correcta
para equilibrarte en los desniveles.
Para bajar
debes mirar siempre hacia adelante y fijarte bien para predecir
a tiempo algún obstáculo que no dé con tus huesos en el suelo.
Siempre debes tener controladas las manetas de freno, casi acariciándolas
durante todo el trayecto, por si hay que tirar de ellas en el
momento más inesperado.
Además, para que tu máquina no se convierta en un ingobernable
caballo de acero, mantente retrasado sobre el sillín, y si el
terreno no es favorable (trialeras, piedras, etc.) lo mejor es
que te levantes. Tienes que ser tú el que domine la velocidad
y no la bici. Por último, evita que la rueda trasera derrape,
porque además de que agrede al entorno, puede provocar una repentina
perdida de control que dé por terminada tu jornada. Recuerda que
no todos los tramos están a tu alcance: si no ves claro cuál es
el mejor camino, no lo intentes.
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