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Flexiona los brazos y utiliza el peso del cuerpo para equilibrarte

Como se conduce Tienes que estar cómodo. Flexiona los brazos para amortiguar los golpes que se reciben desde la rueda delantera. El sillín no debe estar muy elevado para podernos semi-levantar y flexionar con las piernas los golpes que se reciben en la parte de atrás. También piensa en el peso, lo tienes que equilibrar para aprovechar al máximo la tracción.

Material basico
Zapatillas, casco, gafas, maillot, culotte, guantes y demás accesorios también son necesarios para ir protegido y pedalear cómodamente.

Fed. Española de Ciclismo
Ferraz, 16 (Madrid)
TLF. 91 540 08 41
Club Correcaminos (Cuellar) La Muralla, 25 (Segovia)
TELEFONO 921 14 08 53
Asturcon btt Manuel Pedregal, 4 (Oviedo)
TELEFONO 985 22 79 75
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Descensos en Mountain Bike
Pendiente de la pendiente
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<Dentro del mountain bike, el descenso es una de las modalidades más exigentes. Lanzarse a toda velocidad por un camino de cabras puede parecer una cuestión de valor (que tampoco está de más), pero no te equivoques, lo importante es la técnica.

A principios de los 90 nacía el mountain bike, disciplina deportiva que se desarrolló a rebufo del ciclismo de carretera y que se ha convertido en la favorita de los aficionados a los pedales.
El esfuerzo y la preparación necesaria para su práctica exige que te encuentres en una aceptable forma física para soportar la dureza de los tramos, si no quieres deshincharte a las primeras de cambio. El manido dicho de ‘es como montar en bici, una vez que aprendes nunca se olvida’ necesita muchas matizaciones cuando lo aplicamos al mountain bike. Principalmente porque para efectuar con precisión las bajadas más pronunciadas debes mantener una buena postura y utilizar el peso del cuerpo de forma correcta para equilibrarte en los desniveles.
Para bajar debes mirar siempre hacia adelante y fijarte bien para predecir a tiempo algún obstáculo que no dé con tus huesos en el suelo. Siempre debes tener controladas las manetas de freno, casi acariciándolas durante todo el trayecto, por si hay que tirar de ellas en el momento más inesperado.
Además, para que tu máquina no se convierta en un ingobernable caballo de acero, mantente retrasado sobre el sillín, y si el terreno no es favorable (trialeras, piedras, etc.) lo mejor es que te levantes. Tienes que ser tú el que domine la velocidad y no la bici. Por último, evita que la rueda trasera derrape, porque además de que agrede al entorno, puede provocar una repentina perdida de control que dé por terminada tu jornada. Recuerda que no todos los tramos están a tu alcance: si no ves claro cuál es el mejor camino, no lo intentes.