Basta
de aburrirte los fines de semana en casa mientras tus colegas
salen al campo con la bici de montaña; te ayudamos a iniciarte
por tu cuenta, para que te unas a ellos hecho un campeón (o campeona)
La
afición a la bici de montaña se ha convertido en un fenómeno social
y, si no te apuntaste a tiempo, puede que ahora te cueste empezar,
sobre todo si la última bicicleta que llevaste tenía cesta, faro,
y ‘ruedines’ a los lados. ¿Crees realmente que no se olvida cómo
montar?
Por otra parte, las bicis de montaña
no se parecen a los modelos de tu infancia. Al ir echado hacia
adelante, notarás que tus dientes están demasiado cerca del suelo
y que incluso en trayectos cortos te duelen los riñones –y otra
parte de tu anatomía, por culpa de esos sillines tan estrechos–.
Además, tus ya expertos colegas
no tendrán consideración con un pobre novato y te machacarán sin
piedad.
Cuando llegues con el último aliento al final de cada cuesta,
ellos llevarán un rato esperándote y te mirarán con desprecio,
para luego salir lanzados sin darte tiempo a recuperar el pulso.
Es lógico que, en esas condiciones, encuentres mil excusas para
no subirte a una bici, y que te aburras en las reuniones con amigos
que sólo hablan de rutas, trialeras y tipos de pedales. Pero todo
tiene solución y, con buenos asesores y algo de esfuerzo, puedes
sorprenderles y convertirte en un ciclista más que respetable
en poco tiempo.
Apunta los consejos que te damos a continuación y descubre un
deporte que, ya que todo el mundo habla bien de él, algún encanto
debe tener.
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