-
X

Manual de instrucciones

Para volar una cometa sencilla, ponte de espaldas al viento y ve soltando hilo, para que la cometa remonte. Alterna soltar hilo poco a poco y tirar del mismo, para que la cometa vaya cogiendo altura pero que no se caiga al suelo. Y sigue estos consejos: No vueles nunca cuando haya tormenta (tendrás entre tus manos un perfecto pararrayos).

No volar cerca de líneas de alta tensión (efectos secundarios como los del epígrafe anterior). No volar la cometa a menos de 5 km. de un aeropuerto ni de 2 km. de una autopista. Ojito cuando alguien pase bajo la comenta. Si corta los hilos y la cometa acaba cayendo descontrolada, puede causar heridas de consideración al que pille debajo. Se aprende más deprisa si empiezas con alguien que controla. Acude a un club de comentas y a tiendas especializadas, donde te informarán.

 

 

Cometas
NO PIERDAS EL HILO

 

Parece un juego de niños pero, si te animas a manejar una, comprenderás por qué estos cacharros de mil formas, tamaños y colores llegaron de china hace siglos para quedarse entre nosotros.

Este, en apariencia, inocente juguete tiene mucha historia y se ha usado con multitud de fines, algunos benéficos (baliza para señalizar naufragios, juego, como adorno en fiestas y medio de comunicación) y otros no tanto (fotografía militar, 'transporte aéreo' de explosivos, etc.).
Hoy en día, es un deporte con tantas variaciones como tipos de cometas, desde las más sencillas (un rombo de tela o plástico con dos varillas cruzadas y un solo hilo) a las más completas (cometas de tracción para volar –literalmente– con ellas, o las acrobáticas de cuatro hilos).
Es un pasatiempo barato (se venden cometas desde 1.000 ptas.) y ecológico que no requiere más que un poco de viento, o incluso ni eso, ya que hay cometas especiales para volar indoor que prácticamente no necesitan aire en movimiento.
Entrar en el mundillo de las cometas te aportará infinidad de buenos ratos durante el resto de tu vida, ya que tampoco necesitas ser un atleta para divertirte con ellas. A pesar de ser un invento milenario, está en constante evolución, y tú mismo puedes fabricarte tus propias cometas o diseñar nuevos modelos. Asímismo, es raro que estés solo con tu cometa: en seguida la gente se acercará a ti, ya sea para compartir la afición o para admirar el ir y venir de ese artefacto.