
Parece un juego de niños
pero, si te animas a manejar una, comprenderás por qué estos cacharros
de mil formas, tamaños y colores llegaron de china hace siglos
para quedarse entre nosotros.
Este,
en apariencia, inocente juguete tiene mucha historia y se ha usado
con multitud de fines, algunos benéficos (baliza para señalizar
naufragios, juego, como adorno en fiestas y medio de comunicación)
y otros no tanto (fotografía militar, 'transporte aéreo' de explosivos,
etc.).
Hoy en día, es un deporte con tantas variaciones como tipos de
cometas, desde las más sencillas (un rombo de tela o plástico
con dos varillas cruzadas y un solo hilo) a las más completas
(cometas de tracción para volar –literalmente– con ellas, o las
acrobáticas de cuatro hilos).
Es un pasatiempo barato (se venden cometas desde 1.000 ptas.)
y ecológico que no requiere más que un poco de viento, o incluso
ni eso, ya que hay cometas especiales para volar indoor que prácticamente
no necesitan aire en movimiento.
Entrar
en el mundillo de las cometas te aportará infinidad de buenos
ratos durante el resto de tu vida, ya que tampoco necesitas ser
un atleta para divertirte con ellas. A pesar de ser un invento
milenario, está en constante evolución, y tú mismo puedes fabricarte
tus propias cometas o diseñar nuevos modelos. Asímismo, es raro
que estés solo con tu cometa: en seguida la gente se acercará
a ti, ya sea para compartir la afición o para admirar el ir y
venir de ese artefacto.
|