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¿MATERIAL?

¿qué necesito?

En el golf-playa no es necesario que cargues con una pesada bolsa de golf, (ten en cuenta que un cochecito eléctrico no lo puedes meter por la arena) ya que al tratarse de hoyos cortos te bastará con tres o cuatro palos. Entre ellos, es fundamental el uso del ‘sandwedge’ (que en el golf convencional se usa para salir de ‘bunker’).


También es oportuno jugar con bolas de colores (no muy típicas en campos de hierba), ya que una bola blanca puede ser dificultosa de encontrar en el caso de que se quede un poco hundida en la arena. Además, no es necesario seguir las normas de etiqueta, ya que jugar en bañador (útil si te sales de los límites) y zapatillas no está mal visto.

Mar adentro

Actualmente el golf-playa sólo se juega en campos de nueve hoyos.

Los campos escoceses, conocidos como ‘links’ por los expertos, son famosos por su proximidad al mar. Ahora los australianos han rizado el rizo y se han metido hasta la orilla. ¿Qué será lo siguiente?

Golf-playa
¡LA ARENA NO ES UN HÁNDICAP!

 

Muchos de los aficionados al golf pasan por tener dos características principalmente: son auténticos obsesos de este deporte y son bastante exquisitos en su gustos. Por ello, ¿qué mejor que jugar un partido con vistas al mar?

'Reza para que no suba la marea'

En Australia tienen claro que la arena sirve para hacer muchas más cosas que castillos. Probablemente, al rebufo de iniciativas españolas como el campeonato de tenis que se celebra en la costa cántabra, han decidido que el hábitat natural del golf deje de ser la hierba. Además, en los campos convencionales muchas veces los recorridos se convierten en un tortuoso ir de un ‘bunker’ (trampa de arena) a otro tragando más arena que un tuareg un día de ventisca y sumando más golpes que una película de Jackie Chang y Chuck Norris juntos. Estos campos playeros tienen nueve hoyos y en ellos predomina el uso de hierros (ya que los pares 3 son mayoría) para buscar el ‘birdie’ (golpe bajo par). Tienes varias ventajas: los ‘putts’ se meten por aproximación, el uso de hierros te permite mayor control sobre la bola, y el hecho de cambiar la hierba por arena te frena bastante los golpes, por lo que es más fácil arriesgar en busca de bandera (que a pesar de estar en la orilla no te indica el estado de la mar). El único hándicap (además del que el jugador aporta) es que perder la calle es sinónimo de que ocurra lo mismo con la bola, ya que un golpe fuera de límites significa cambiar el ‘rough’ (hierba alta) por el agua. Al principio resulta bastante peculiar ejecutar el ‘swing’ con soltura, pero después de un par de socavones el éxito está asegurado.