Desde
los principios de la historia, y de eso hace ya mucho tiempo,
se han empleado todo tipo de nudos y cuerdas para facilitarle
al hombre a realizar multitud de funciones útiles.
En
la actualidad, el arte de los nudos ha resurgido gracias al interés
que una gran parte de la población activa que está demostrando
un interés por la montaña y, en consecuencia, en los deportes
de aventura. Aunque para otro gran número de personas, los nudos
forman parte de su vida. Qué se lo pregunten a los marineros o
a los taladores, por ejemplo.
Aunque no es obligatorio saber un gran número de nudos para realizar
todo tipo de funciones en deportes como escalada, espeleología
o la navegación, cuanto mayor número de nudos controles, más sencillo
será solucionar las situaciones que se nos presenten. Para aprender
a realizar nudos, no debes quedarte en la parte superficial del
simple nudo.
El saber desarrollar realmente un nudo, nos implica para saber
hacerlo sobre cualquier soporte, situación, posición e, incluso,
con los ojos cerrados. Para poder hacerlos de esta manera, vas
a tener que hacer una práctica constante y te va a permitir aprender
a hacer nudos, rápidos, fuertes, y sobre todo, seguros. Los elementos
usados para anudar son muy variados, desde el grueso calabrote
usado en el amarre de los grandes buques, hasta la sutil sutura
de un cirujano. Los materiales son igualmente diversos, e incluyen
fibras sintéticas y naturales. Estoy convencido que en más de
una situación un buen nudo bien hecho puede solucionarte más de
un problema.
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