
Kiefer, uno de los creadores fundamentales de nuestro tiempo, nació en 1945 poco antes del fin de la II Guerra Mundial y creció siendo testigo de la destrucción de la guerra moderna, de la desmembración de su país, de la reconstrucción de una nación dividida y de la lucha por su renovación. Desde el convencimiento de que no existe una verdad sino interpretaciones diferentes, Kiefer constantemente cuestiona en sus obras el lugar que ocupa el ser humano dentro del cosmos y analiza las interrelaciones entre la historia, la mitología, la literatura, la identidad y la arquitectura alemanas. Como resultado, sus obras presentan superficies con múltiples capas, tan complejas y fragmentadas como los temas que tratan. Estas obras monumentales, repletas de referencias a la tradición romántica alemana y al acervo político y filosófico de su país, fusionan la pintura, el collage y la escultura, y combinan una paleta casi monocroma con materiales poco ortodoxos como plomo, alambre, paja, yeso, barro, semillas, girasoles, ceniza y polvo. De esta forma, Kiefer nos brinda un corpus de obra prolífico cuya escala monumental y particular textura subrayan la solemnidad y la naturaleza trascendente de su contenido.
La exposición está organizada temáticamente e incide especialmente en las intervenciones monumentales de Kiefer, es decir, obras que a lo largo del tiempo han establecido una fuerte interacción con la arquitectura y que, a menudo, se ubican con una intención simbólica en contextos cargados de referencias históricas, religiosas o culturales. Entre ellas se incluye una selección de impresionantes lienzos de la serie Chevirat Ha-Kelim (2000), o las obras que han afrontado temas en profundidad como La vida secreta de las plantas (2001–02); en el Atrio del Museo se muestra una nueva pintura de ubicación específica creada para este espacio, un colosal mapa celeste de 15 metros cuya vertiginosa verticalidad interactúa plenamente con el espectacular Atrio de Gehry. La exposición continúa en la primera planta del Museo y en la segunda, donde se divide en secciones dedicadas a conjuntos de obras individuales pero relacionadas entre sí, recuerdos e ideas que ilustran la investigación del artista, ofreciendo un impacto visual y emocional característico de las obras de Kiefer.