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Guerreros de X'ian
Hasta el 9-1-05
Fundación Canal - Centro de Arte Cuarto Depósito (Madrid)

Madrid disfruta desde el jueves de una de las exposiciones más importantes de los últimos años. Bajo el título 'Guerreros de Xian', las famosas estatuas chinas de terracota, que muchos consideran la 'octava maravilla del mundo', podrán ser admiradas por el público madrileño tras su paso por el Fórum de Barcelona. La Fundación Canal ha aprovechado el acontecimiento para estrenar en Plaza de Castilla su Centro de Arte Cuarto Depósito.

Más de 150 piezas de arte funerario, y entre ellas una decena de estatuas de los famosos guerreros de terracota, de tamaño natural, componen esta exposición, que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, inauguró en la tarde del jueves y que permanecerá abierta hasta el 9 de enero.

La exposición "Guerreros de Xian" está montada de manera muy didáctica en este antiguo aljibe subterráneo de ladrillo que, con sus enormes arcadas, asemeja una mezquita y permite hacer un interesante recorrido por la historia china, en concreto por los periodos Qin y Han, las dos dinastías que sentaron las bases del imperio.

Todas ellas proceden de la gran provincia de Xian, en el centro del país y, en concreto, los célebres guerreros aparecieron en una fecha tan reciente como 1974 en el monte Li, cuando varios campesinos excavaban un pozo.

El monte resultó ser el inmenso mausoleo del emperador Qin Shihuang Di (221 a.C.-207 a.C.), que se había mandado enterrar con un reproducción de la ciudad y con un ejército del que se llevan recuperados, en larguísimos fosos paralelos, unos 1.500 soldados, aunque se cree puedan ser entre 7.000 y 8.000. De hecho, la tumba del emperador aún no ha sido abierta, por lo que se desconocen los tesoros culturales que en ella se pueden encontrar.

La visita comienza con la proyección de un vídeo que sitúa a la perfección al visitante sobre lo que va a ver, y después del cual uno se topa ya, en una gran tarima montada el centro de la sala, con las figuras -en origen, policromadas- de los guerreros Qin, aunque una de ellas es en realidad un civil, un funcionario de palacio, como lo revelan las largas mangas y las manos tapadas.

A la misma dinastía pertenecen otras figuras encontradas en el mismo yacimiento, un arquero, tres sirvientes, un acróbata, una cuádriga y un caballo de tiro, estas dos últimas, las únicas dos réplicas de la exposición, cuyos originales se encuentran en Xian.

En la zona de vitrinas de alrededor, figuran primero elementos de construcción de ambas dinastías como remates de tejas, conducciones de agua, ladrillos y codos de desagüe que da idea de la magnitud del mausoleo; armas como puntas de lanza y de flecha, una armadura en malla del periodo Qin compuesta por 641 piezas engarzadas con hilo de bronce.

Otro tipo de estatuas de terracota
De la época Han -a la que pertenece el 70 por ciento de las piezas, que hablan de un modo de enterramiento ya menos militar y más cortesano, con objetos más de la vida diaria- hay también una gran serie de guerreros, pero de mucho menor tamaño; hay accesorios de la vida sexual; monedas, cocinas o lámparas de aceite; piedras de jade y de bronce, animales, útiles de labranza y de granja.

Todas ellas ayudan a recrear la vida cotidiana de aquellos siglos e ilustran la evolución de una cultura muy guerrera, la Qin, que construyó la gran muralla y unificó el país, hacia otra paulatinamente más cortesana, la Han, que abarca del 206 a.C al 220 d.C.