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Por Carlos Sacristán

jueves, 20 octubre 2011, 11:42

10 directores que conviene seguir

En la categoría: Directores

La profesión de director de cine está en entredicho gracias a producciones vacías, sin guión, sin interpretación y, lamentablemente, firmadas por un tipo con una calculadora en la mano cuyo principal objetivo es no acabar en un anuncio de pasta dentífrica. Sólo un puñado de elegidos tienen poder, capacidad y conocimiento para, desde dentro del star system, vivir como autores. Scorsese, Coppola y Spielberg son la excepción, no la regla, y eso supone un gran problema para el espectador. El mítico productor Samuel Goldwyn, todo un adelantado a su tiempo, solía decir que una pantalla grande sólo hace el doble de mala a una mala película. Viendo lo que hoy en día se estrena, parece que lo tenía claro.

Pero no todo puede ser negativo. En un panorama tan desolador, también hay espacio para el talento de un puñado de cineastas que, con cada paso que dan, demuestran que todavía creen en su profesión y que su trabajo, por encima de todo tipo de consideraciones, también respetables, sigue siendo un arte. Sin duda, un grupo al que merece la pena no perder de vista:

Jim Jarmusch: El director más moderno de los ochenta. Su aspecto de estrella de rock y sus particulares historias le granjearon fama mundial. En su filmografía destacan Stranger Than Paradise (1984), Down by Law (1986), Mystery Train (1989), Night on Earth (1991), Dead Man (1995), Ghost Dog: The Way of the Samurai (1999), Coffee and Cigarettes (2003), Broken Flowers (2005) y The Limits of Control (2009).


Paul Thomas Anderson: Los movimientos de cámara del director californiano se han convertido en marca de la casa. A pesar de que el reconocimiento le llegó con la magnífica Boogie Nights (1997), su debut un año antes con una obra maestra como Sidney ya dejaba claro que se iba a convertir en uno de los grandes. Magnolia (1999), Embriagado de amor (2002) y Pozos de ambición (2007) demuestran que lo mejor todavía está por llegar.  


Hal Hartley: Este director neoyorquino deslumbró en los noventa con un puñado de estupendos films gracias a su talento para sacar lo mejor de los actores. Destacan La increíble verdad (1989), Trust (1990), Simple Men (1992), Amateur (1994), Flirt (1995), Henry Fool (1997), The Book of Life (1998) y Fay Grim (2006).


Darren Aronofsky: Excelente director que debutó con una asfixiante película, Pi (1998), que ya denotaba un talento fuera de lo normal que quedó perfectamente reflejado en la imprescindible Requiem por un sueño (2000). La fallida La fuente de la vida (2006), la demoledora El Luchador (2008) y la magnética el Cisne Negro (2010) le han convertido en un valor seguro.


Todd Solondz: La filmografía de este director es de las más curiosas del cine estadounidense. Complejas historias donde un soterrado sentido del humor pelea con la dura realidad de los personajes más extremos. No te pierdas Bienvenido a la casa de muñecas (1995), Happiness (1998), Palíndromos (2004), La vida en tiempos de guerra (2009) y Dark Horse (2011).


John Sayles:  Un contador de historias clásico con un talento narrativo excepcional. Muy comprometido con todos sus proyectos en los que suele ejercer de director y guionista. Destacan títulos como Matewan (1987), City of Hope (1991), Passion Fish (1992), The Secret of Roan Inish (1994), Lone Star (1996) y Limbo (1999).



Spike Jonze:
 Con una vasta experiencia en el mundo de los vídeos musicales, este inclasificable director, con tan sólo tres películas en su haber, tiene todavía mucho que demostrar. No te pierdas  'Cómo ser John Malkovich' (1999), 'Adaptation. El ladrón de orquídeas' (2002) y 'Donde viven los monstruos' (2009)



Michel Gondry: Gracias a la peculiaridad de las historias que filma y de su camaleónica facilidad para dotar de sentido narrativo a los proyectos más variopintos, el nombre de este director francés se ha convertido en un reclamo para la taquilla. Su sombra está detras de películas como Human Nature (2001), Olvídate de mí (2004), La ciencia del sueño (2006), Rebobine por favor (2008) y The Green Hornet (2011).


David Mamet: Asombró a la crítica con su brillante debut como director en La casa del juego (1987), donde destacó con sus continuos juegos entre la trama y el espectador. También destacan Las cosas cambian (1988), Homicidio (1991), Oleanna (1994), La Trama (1997), El caso Winslow (1999), State and Main (2000), El último golpe (2001) y Cinturón rojo (2008).   


Sofia Coppola: La hija del bueno de Francis lo tenía difícil para seguir los pasos de su orondo progenitor. Sin duda, las comparaciones iban a ser complicadas y poco complacientes, pero Sofia ha forjado su propio camino en arriesgadas producciones como Las vírgenes suicidas (1999), Lost in Translation (2003), María Antonieta (2006) y Somewhere (2010).



En cualquier caso, no conviene olvidar que el cine es mucho más simple de lo que parece en demasiadas ocasiones y conviene recordar una palabras siempre vigentes de Alfred Hitchcock: "Para mi, el cine son cuatrocientas butacas que llenar". Pues eso. 

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1 comentario

Fronstrins

#1 21.oct.2011 | 17:08

He visto películas de algunos de los directores que se citan y he de decir que las que he podido ver son bastantes buenas, algunas de ellas como Requiem por un sueño de Aranofsky están entre mis favoritas. Solo poner un par de pegas al artículo. Si se habla de clásicos como Scorsese, Coppola o Spielberg también hay se debería haber citado a Clint Eastwood. Otro nombre que echo en falta en los directores a seguir es Chris Nolan que nos ha regalado joyas como Memento, El caballero oscuro o Origen.

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