macguffin

Por Carlos Sacristán

jueves, 3 noviembre 2011, 17:06

Qué fue del Dogma

En la categoría:

A mediados de los noventa, un grupo de cineastas sacudieron los pilares del séptimo arte buscando un nuevo concepto en el lenguaje cinematográfico que daba lugar al nacimiento del Dogma. Se trataba de un movimiento desarrollado en 1995 por los directores daneses Lars Von Trier, Thomas Vinterberg, Kristian Lvring y Soren Kragh-Jacobsen. Su meta era desmitificar el cine como industria produciendo películas simples en las que lo importante era el desarrollo dramático de la narración.

Para ello, idearon una serie de pautas de obligado cumplimiento para que las películas tuvieran el sello Dogma 95:

Los diez mandamientos del Dogma:
1. Los rodajes tienen que llevarse a cabo en lugares naturales. No se puede decorar ni crear un 'set'.
2. El sonido no puede ser mezclado separadamente de las imágenes o viceversa (la música no debe ser usada, a menos que esta sea grabada en el mismo lugar donde la escena está siendo rodada).
3. Se rodará cámara en mano. Cualquier movimiento o inmovilidad debido a la mano está permitido.
4. La película tiene que ser en color. Luz especial o artificial no está permitida.
5. Se prohíben los efectos ópticos y los filtros.
6. La película no puede tener una acción o desarrollo superficial (no pueden haber armas ni pueden ocurrir crímenes en la historia).
7. Se prohíbe la alineación temporal o espacial. Es decir, la película ocurre aquí y ahora.
8. No se aceptan películas de género.
9. El formato de la película debe ser de 35 mm.
10. El director no debe aparecer en los títulos de crédito.

Sin duda, este movimiento estuvo bien mientras duró la moda aunque, menos mal, que la moda duró poco. Además, el que sienta nostalgia que se revise la filmografía de John Cassavetes, un tipo de infinito talento que no necesitaba 10 puntos para hacer una película genial sin presupuesto.

La realidad es que, más de 15 años después, parece que el Dogma ha pasado a mejor vida y, haciendo caso extremo al décimo punto, parece comprobado que el director de una película Dogma ya no aparece en los títulos de crédito. Bueno, ni el director, ni los actores, ni el cámara... Mejor. Todavía recuerdo cuando a finales de los noventa acudí con un amigo a ver 'Los Idiotas', de Lars Von Trier. A la salida del cine, me miró fijamente y me dijo: "No sé si el título de los idiotas está puesto por los protagonistas de la película o por los espectadores que hemos venido a verla". Sólo pude decirle: "Yo creo que, sobre todo, es por nosotros dos".

¿Te ha parecido interesante la noticia? No

avatar
Queremos saber tu opinión

¿Nuevo en MARCA.com?. ¡Bienvenido!. Consigue aquí tu cuenta gratis para participar.

Recordarme en este ordenador ¿Olvidaste tu contraseña?

Aviso legal | Contacta con tiramillas | Un web de Marca.com