macguffin

Por Carlos Sacristán

jueves, 3 septiembre 2015, 12:37

Mr. Nicholson, qué recuerdos

En la categoría:

Hola John Joseph. Quién es ese. Tú. Yo soy Jack. También. No te recuerdo. Me suele pasar a menudo, qué es lo último que recuerdas. Recuerdo dejar de intentar recordar. Eso significa que no todo está perdido. En mi memoria, sí. No te preocupes, en la del resto del mundo, no.

La vida de Jack Nicholson es casi de película. Creció creyendo que su abuela era su madre (ésta se quedó embarazada siendo casi una niña), fue criado como hermano de su progenitora y nadie se atrevió a contarle la verdad hasta que ésta murió. De su padre, el señor Donald Furcillo, mejor ni hablar.

Empezó su carrera como recadero en MGM y formó parte de la 'factoría Corman', la mejor escuela para aprender todos los secretos del oficio en tiempo récord. El éxito le llegó de la manera más esperadamente inesperada. 'Easy Rider', pionera producción independiente que parecía que acabaría en la papelera del estudio por culpa de las drogas y demás excesos del rodaje, se convirtió en un fenómeno sociólogico. Un par de trapicheros recorriendo América sobre dos ruedas a ritmo de Steppenwolf, Jimi Hendrix, The Band, Roger McGuinn y The Byrds parecía poco prometedor y no interesó a ninguna major. Nadie contó con la foto de comunión. A la izquierda, Peter Fonda, a la derecha, Dennis Hopper y, en la parte de detrás de la montura del hijo de Henry, un tipo cuya sola presencia te sacaba media sonrisa sin saber por qué, Jack Nicholson. El éxito sorprendió a todos menos a uno.

A partir de ahí, la cosa, como en la cinta de marras, vino rodada. Elegir bien los proyectos, vivir la vida sin complejos y disfrutar plenamente de una merecida fama que, además de reconocimiento, premios (tres Óscar incluídos) y dinero, le convirtió en uno de los tipos más deseados del planeta. Entre medias, la presencia de la familia Huston, padre e hija, aunque no por este orden, y muchos secretos compartidos con Robert Evans y Roman Polanski. 

En fín, parece que el actor más icónico del planeta, ese capaz de ofrecer cocaína a la hermana de Isabel II en una fiesta y salir airoso del trance, da un paso atrás. Deja la primera fila, esa que siempre ocupó en la ceremonia de los Óscar tras sus inseparables Ray-Ban que, por cierto, deberían retirar el modelo y colgarlo junto al dorsal de  'Magic' Johnson en el Staples Center de Los Ángeles y se pone de lado para dejar paso. Ha recogido mucho y bueno, eso lo sabe, pero ha dado mucho más. Eso lo sabemos el resto. 

Adiós John Joseph. Quién es ese. Tú. Yo soy Jack, tú quién eres. Soy tu memoria. Qué bueno que has vuelto. Jack, estoy de paso, ya me voy de la ciudad, necesitas algo. Recuerda recordarme. Hecho.

¿Te ha parecido interesante la noticia? No

avatar
Queremos saber tu opinión

¿Nuevo en MARCA.com?. ¡Bienvenido!. Consigue aquí tu cuenta gratis para participar.

Recordarme en este ordenador ¿Olvidaste tu contraseña?

Aviso legal | Contacta con tiramillas | Un web de Marca.com