martes, 27 abril 2010, 19:39
Hal Ashby, el arte de montar
En la categoría: Directores
Hal Ashby fue un personaje atípico en el mundo del cine. Quizá por la época que le tocó vivir, los convulsos setenta de paz y amor en la soleada California, o quizá porque el tipo era así y no hay que darle más vueltas. El caso es que ha dejado una filmografía digna de elogio, repleta de pequeñas obras maestras en las que deja ver el sello de un autor sobresaliente.
Wes Anderson es un director al que conviene seguir la pista. Sus películas tienen como denominador común varios ingredientes inalterables: la troupe habitual de actores con Bill Murray y los hermanos WIlson a la cabeza, una excepcional banda sonora en el que siempre tienen su rincón los Stones o Bowie, un guión complejo en el que todas las piezas se ensamblan sin estridencias y una historia contada como nadie.
La maestría de Hitchcock nunca fue, sorprendentemente, demasiado evidente. Siempre se vio en él un director eficaz que dotaba a sus películas de un ritmo inigualable. Sus estrenos se convertían, casi inmediatamente, en éxitos de taquilla lo que le alejaba, con la misma inmediatez, del reconocimiento de la crítica de la época. Una entrevista, un francés y un libro que recoge el encuentro, cambió para siempre la visión sobre el genial director.