jueves, 20 octubre 2011, 11:42
10 directores que conviene seguir
En la categoría: Directores
La profesión de director de cine está en entredicho gracias a producciones vacías, sin guión, sin interpretación y, lamentablemente, firmadas por un tipo con una calculadora en la mano cuyo principal objetivo es no acabar en ras la cámara en anuncios de pasta dentífrica. Sólo un puñado de elegidos tienen poder, capacidad y conocimiento para, desde dentro del star system, vivir como autores. Scorsese, Coppola y Spielberg son la excepción, no la regla, y eso supone un gran problema para el espectador. El mítico productor Samuel Goldwyn, todo un adelantado a su tiempo, solía decir que una pantalla grande sólo hace el doble de mala a una mala película. Viendo lo que hoy en día se estrena, parece que lo tenía claro.
Christopher Nolan es ya uno de los grandes del cine actual. Su nombre en los títulos de crédito es uno de los mejores reclamos para cualquier producción. Su principal virtud, sin duda, es su capacidad para manejar el arte más difícil: el equilibrio imposible entre arte y taquilla. Un camino ya transitado con dos morlacos imponentes, 'El caballero oscuro', la mejor cinta de Batman rodada jamás, y 'Origen', donde a pesar del despligue de efectos especiales la historia brilla con luz propia. El sello Nolan triunfa como marca registrada, esperemos que lo mejor esté por llegar.
Terrence Malick no es un director de cine. Es un profesor de literatura que cada cierto tiempo se pone tras la cámara. Tardó 32 años en dirigir cuatro películas, un récord difícil de igualar. Cada uno de sus nuevos proyectos se convierte en un acontecimiento único. Medio Hollywood quiere participar, el otro medio ni lo intenta porque sabe que no tiene la más mínima oportunidad. Mientras, la leyenda Malick crece.
Hal Ashby fue un personaje atípico en el mundo del cine. Quizá por la época que le tocó vivir, los convulsos setenta de paz y amor en la soleada California, o quizá porque el tipo era así y no hay que darle más vueltas. El caso es que ha dejado una filmografía digna de elogio, repleta de pequeñas obras maestras en las que deja ver el sello de un autor sobresaliente.
Wes Anderson es un director al que conviene seguir la pista. Sus películas tienen como denominador común varios ingredientes inalterables: la troupe habitual de actores con Bill Murray y los hermanos WIlson a la cabeza, una excepcional banda sonora en el que siempre tienen su rincón los Stones o Bowie, un guión complejo en el que todas las piezas se ensamblan sin estridencias y una historia contada como nadie.