Bridget Jones: sobreviviré
(19-11-04) |
Reneé Zellweger paradójicamente es, al mismo tiempo,
lo mejor y lo peor de la película. Su presencia en pantalla
es constante y el trabajo para preparar el personaje salta a la
vista. Ambos aspectos son positivos y merecen por lo menos su
mención. Pero las pocas ganas en hacer la película
y el escaso cariño que tiene hacia el personaje se notan
en cada plano.

Una crítica de Javier Jiménez
Lo peor que se puede decir de una comedia es que no tenga gracia.
Pues ese es el primer comentario que surge después de
ver 'Bridget Jones: Sobreveviré'.
La película es previsible y desde los primeros cinco
minutos se percibe que se ha intentado exprimir innecesariamente
un limón al que ya le quedaba poco jugo.
Reneé Zellweger paradójicamente es, al mismo tiempo,
lo mejor y lo peor de la película. Su presencia en pantalla
es constante y el trabajo para preparar el personaje salta a
la vista. Ambos aspectos son positivos y merecen por lo menos
su mención. Pero las pocas ganas en hacer la película
y el poco cariño que tiene hacia el personaje se notan
en cada plano. Reneé está toda la película
sobreactuada e histrionica y se empeña en poner caras
y gestos raros que resultan cargantes. En algunos momentos de
la película, da la sensación que la actriz se
mofa de su propio personaje.
Poco queda de la bellísima, tierna y entrañable
madre soltera de 'Jerry Maguire' que enamoró a medio
mundo y que le sirvió de trampolín para hacer
grandes papeles, conseguir varias nominaciones al oscar e incluso
ganar una estatuilla como actriz secundaria.
Excepto Reneé, la película no tiene mucho más.
Los personajes secundarios están tan estereotipados,
que no te ríes con ellos si no de ellos y la poca capacidad
de sorpresa del guión es alarmante, con un último
giro ridículo.
Destacable es la banda sonora, buenas canciones que hacen más
amena la hora y media pero que tampoco están bien utilizadas.
Hay demasiados temas musicales. En una secuencia de 2 minutos
de duración aparecen tres canciones distintas sin que
el cambio de canción este justificado por un cambio dramático
en la escena.
La directora Beban Kidron no le coge el punto en ningún
momento al guión. Demuestra no tener buen tino con la
comedia y sobre todo, su mayor error radica en una dirección
de actores imperceptible y vulgar. Da la sensación que
todo el reparto lleva puesto el piloto automático.
La película además es tramposa y mentirosa. Bajo
un mensaje principal con clara vocación feminista, se
esconde un discurso machista según el cual una mujer
no puede ser feliz si su príncipe azul no le pide matrimonio.
Reneé Zellweger juró y perjuró después
de la primera parte, que bajo ningún concepto haría
la segunda. Sólo han bastado tres años y unos
cientos de millones de dólares para volver a verla en
la piel de Bridget.
Leía hace poco a un prestigioso y criticado presentador
de un programa de televisión nocturno decir que en los
últimos años había perdido el respeto de
muchos compañeros de profesión pero que se había
ganado el del director de su banco. Tengo la sensación
que a Reneé Zellweger le ha pasado algo parecido.
SINOPSIS
En esta secuela de El diario de Bridget Jones volvemos a encontrar
a Bridget en el punto donde la dejamos, en brazos del apuesto
abogado Mark Darcy (Colin Firth), dichosa y enamorada. Mark
es competente, apoya a Bridget y tolera (casi siempre) sus pequeñas
crisis de celos. Cualquier mujer de Londres está dispuesta
a seducirle y alejarle de la regordeta, testaruda y metepatas
Bridget, sobre todo la nueva ayudante de Mark, un bombón
de largas piernas que siempre sabe qué decir en el momento
oportuno.
Con la llegada de la amenaza de piernas largas, el mundo de nubes rosas en
el que vive Bridget empieza a oscurecer al verse presa de ataques de inseguridad
que hacen mella en su relación con Mark. Cuando la tormenta está
a punto de desatarse, aparece el ex jefe de Bridget, el mujeriego Daniel Cleaver
(Hugh Grant). Bridget pasa de una situación embarazosa a un malentendido
romántico sin solución de continuidad, pero nuestra heroína,
símbolo de la chica soltera que trabaja, consigue salir a flote en un mar
de pruebas y tribulaciones.
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