| Sinopsis
Siete jóvenes y prometedores agentes del FBI tienen que pasar un examen
final antes de ser seleccionados para entrar en al equipo de analistas de perfiles
psicológicos ... antes de convertirse en “cazadores de mentes”.
Al frente de su entrenamiento, Harris (Val Kilmer) no
es un típico agente del FBI. Y tienen que superar su prueba final, que
decidirá quién se queda y quién no, una prueba que promete
ser demasiado real…
Oculto entre los miembros del grupo hay un asesino.
Estos jóvenes agentes en peligro deberán conseguir averiguar quién
entre ellos es un despiadado depredador... antes de que, uno a uno, caigan presa
del ingenioso plan del criminal.
Después de una angustiosa simulación en
la escena de un homicidio, Sara (Kathryn Morris) y JD (Christian Slater) se unen
a sus compañeros agentes en la clase donde su tutor, Harris, les da a conocer
su siguiente y última misión antes de la selección para el
cuerpo de élite del FBI de los “cazadores de mentes”.
La prueba –un fin de semana de total reclusión
en una isla deshabitada más allá de la costa de Carolina, un campo
de entrenamiento en el que el equipo tendrá que poner a prueba sus dotes
de deducción en una contrareloj cuyo contrincante es un asesino en serie
llamado “El Marionetista”.
Son trasladados en helicóptero hasta la isla,
con un nuevo acompañante, del Departamento de Homicidios de Philadelphia
(James Todd Smith, también conocido como L.L. Cool J) que se une a sus
filas. Allí el equipo descubre que el ejercicio no sólo pone a prueba
sus habilidades para determinar perfiles psicológicos, también pondrá
a prueba su instinto y voluntad de supervivencia... y no todos pasarán
la criba.
Aunque ellos no lo saben, un componente del equipo no
es quien pretende ser. Él (o ella) conoce los perfiles de todos sus compañeros
y sabe exactamente cómo asesinarlos uno a uno. Por muy buenos que sean
al predecir el siguiente paso del asesino, éste es aún mejor previendo
los suyos. El reloj está en marcha y la tensión los vuelve a unos
contra otros, y una elaborada trampa los espera detrás de cada esquina.
Ahora, poniendo en práctica todo lo que han aprendido
y su intuición, tienen que trabajar en equipo –nadie está
fuera de sospecha- para conseguir entrar en la mente del asesino antes de que
el tiempo se agote. La simulación se ha convertido en una lucha a vida
o muerte por sobrevivir demasiado real... y por descubrir quién es realmente
El Marionetista.
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