Para rodarlo, utilizamos cámaras Arriflex S de 16mm. Estas cámaras son antiguas, pero funcionan bastante bien. Son complejas de utilizar, sobre todo si no tienes experiencia previa (como era mi caso). Hay mil cosas a tener en cuenta, desde cargar la película correctamente, hasta conseguir una buena exposición. No se puede grabar sonido con estas cámaras. Como película, utilizamos rollos Kodak reversibles de 200 ASA en blanco y negro, de unos 100 metros. La película reversible es la más barata, pero también la más complicada de usar. ¿Por qué? Un rollo de película normal, al ser expuesto a la luz, nos da el negativo. Ese negativo se lleva al laboratorio, donde se revela y se positiva y nos da como resultado la película final, que podemos proyectar. En este proceso de positivado, se pueden corregir hasta cierto punto muchos problemas de luz. La película reversible imprime directamente el positivo de la imagen. Todavía hay que revelarla en el laboratorio, pero nos ahorramos todo el proceso de positivado. Así que esta película no perdona ningún error.
Los rollos de 100 metros permiten, a una velocidad de grabación normal de 24 frames por Segundo, unos 2 minutos y 50 segundos de rodaje. Comprar y revelar cada rollo cuesta 46 dólares, unos 32 euros. Para este proyecto tuve que utilizar siete rollos de película. La escuela no cubre ese coste, así que fue el gasto principal en mi presupuesto (322$/217 ). El otro gasto principal fue dar de comer al equipo de 6 personas el día de rodaje.
Tardamos unas 9 horas en rodar todo el material, aunque tuve que renunciar a algunos planos.
Para la iluminación de las escenas en interiors contamos con un equipo muy básico de luces de tungsteno. Dos lámparas de 500 vatios (las llaman “V lights”) que dan una luz muy difusa y una “Pro light” de 250 vatios de luz dirigida. Para los que sepan algo de iluminación (yo estoy aprendiendo lo básico), verán que es casi ridículo.
Mi equipo lo componían una directora de fotografía/ operadora de cámara. Normalmente esta es la persona más importante junto al director. Se encarga de elegir la iluminación y de manejar la cámara, discutiendo planos, encuadres y movimientos con el director. Un asistente de cámara, también fundamental porque es el que prepara la cámara, carga la película y maneja el foco. La última persona del equipo es un eléctrico, que se encarga de la colocación de los focos. También hace las veces de grip, o persona encargada de los desplazamientos de cámara (nosotros utilizamos un monopatín, o una silla con ruedas para hacer ciertos movimientos).