En los últimos años viene apareciendo un gran auge en el uso de métodos informáticos que complementan la investigación arqueológica como se venía haciendo últimamente. Los campos hacia los que se va dirigiendo la arqueología como apoyo a dicha investigación ha posibilitado que se generen especialistas en diversos campos de actuación: diseño asistido por ordenador, sistemas de información geográfica, reconstrucciones fotorrealistas, procesamiento de imágenes, etc.
Pero quizá uno de los elementos que más ayuda a visualizar los elementos arqueológicos es el uso de la INFOGRAFÍA.
La finalidad de este tipo de trabajo responde a una necesidad de transmitir y visualizar los elementos que anteriormente han sido investigados. Por tanto todo esto debe utilizarse para generar hipótesis visuales lo más científicamente exactas.
Este tipo de programas de ordenador posibilita a su vez generar modelos que a simple vista pueden parecer absolutamente reales, lo cual ayuda a toda persona ajena a este mundo a comprender lo que los investigadores intentamos difundir. Sin embargo deben existir una serie de preceptos que sistematicen este tipo de reconstrucciones.
Por ejemplo, se deberían respetar las propiedades físicas de los materiales y de las estructuras. Con estos programas es posible "edificar" todo aquello que nuestra imaginación sea capaz de visualizar.
Otra de las grandes posibilidades es que las reconstrucciones por ordenador posibilitan cambiar las hipótesis reconstructivas a medida que los estudios científicos avanzan. Hay multitud de ejemplos que en su momento seguían una hipótesis acertada, pero que con el paso del tiempo han quedado en cierta medida obsoletas a medida que el estudio y el conocimiento han evolucionado.
Los medios informáticos posibilitan así generar reconstrucciones no intrusivas y en todo momento "reversibles", uno de los principales preceptos del mundo de la conservación y la restauración. Por tanto, debe exigirse exactitud, de calidad y de resolución, en las imágenes, así como en los detalles y en la elección y el uso de los colores.
En este sentido, muchos de los preceptos deontológicos utilizados en el ámbito de la restauración, podrían trasladarse al campo de la informática.
Columna Dórica Columna Jónica Columna Corintia.
Hay que pensar que este es solo un ejemplo de las múltiples posibilidades que pueden ofrecer este tipo de programas, y en definitiva pienso que los investigadores tienen en su mano una herramienta que deberían saber utilizar.
Por tanto estos trabajo realizados ya sea mediante programas de edición gráfica (ej.: Adobe Photoshop) o programas de tres dimensiones (ej.: 3D Studio Max), pueden manejarse en multitud de plataformas, así como su publicación en diversos formatos (papel, vídeo, etc.), lo cual ayuda a su vez a una manipulación de la imagen.
Cualquier reconstrucción es realizable, y como tal se deben seguir las mismas reglas que en el mundo convencional de la restauración y la conservación.
Así mismo me gustaría volver a recalcar la posibilidad de reversibilidad del elemento reconstruido, ya que no se llega a alterar físicamente el elemento escogido para dicha reconstrucción. Una vez aceptada la propuesta de restauración, con ayuda del elemento reconstruido informáticamente, es cuando se accede a la restauración sensu estricto.