ALLEN GINSBERG

Aullido por Carl Solomon (fragmento)


He visto los mejores cerebros de mi generación destruidos por la
          locura, famélicos, histéricos, desnudos,
arrastrándose de madrugada por las calles de los negros en busca de
          un colérico picotazo,
pasotas de cabeza de ángel consumiéndose por la primigenia conexión
          celestial con la estrellada dinamo de la maquinaria de la noche,
que, encarnación de la pobreza envuelta en harapos, drogados y con
          vacías miradas, velaban fumando en la sobrenatural oscuridad
          de los pisos de agua fría flotando sobre las crestas de la ciudad           en contemplación del jazz,
que desnudaron sus cerebros ante el Cielo bajo el El y vieron
          tambalearse iluminados ángeles mahometanos sobre los tejados
          de las casas de alquiler,
que atravesaron las universidades con radiantes ojos tranquilos,
          alucinando Arkansas y tragedias de luz-Blake entre los
          escolásticos de la guerra,
que fueron expulsados de las academias por dementes & por publicar
          odas obscenas sobre las ventanas de la calavera,
que se acurrucaban amedrentados en ropa interior en habitaciones sin
          afeitar, quemando su dinero en papeleras y escuchando el
          sonido del Terror a través de la pared,
que fueron aferrados por sus barbas púbicas al regresar por Laredo a
          Nueva York con un cinturón de marihuana,

("Aullido y otros poemas". Traducción de Katy Gallego, revisada por Antonio Resines. Editorial Visor, 1993)