CARLOS DRUMMOND DE ANDRADE

De la mano

No seré el poeta de un mundo caduco.
Tampoco cantaré al mundo futuro.
Aferrado a la vida, miro a mis compañeros.
Están taciturnos, pero alimentan grandes esperanzas.
Entre ellos considero la enorme realidad.
El presente es tan grande, no nos separaremos.
No nos separaremos mucho, vayamos de la mano.

No seré el cantor de una mujer, de una historia,
no suspiraré al anochecer mientras contemplo el paisaje desde la ventana,
no distribuiré estupefacientes o cartas de suicida,
no huiré a las islas ni seré raptado por serafines.
El tiempo es mi materia, el tiempo presente, los hombres presentes,
la vida presente.

("Antología poética". Ediciones Cultura Hispánica (ICI), 1986. Traducción de Claudio Murilo)