AUSIAS MARCH
XXVIII

Teme perder su claridad el día
cuando la noche expande sus tinieblas;
no hay animal que no cierre los párpados
y los enfermos crecen en dolor.
El malhechor quisiera que durase,
para encubrir sus males, todo el año,
mas pase pronto para mí, que vivo,
sin causar mal, atormentado y solo.

Y aún es peor que si hubiese matado
a un millar de hombres justos sin piedad,
porque disparo contra mí mis armas.
Y no penséis que el alba me libere,
pues por la noche rómpome los sesos
para lograr mi perdición de día;
miedo a morir, ni a vida deshonrada,
apaciguan mi afán por destruirme.

Dueña de ti: mi entendimiento piensa
el lazo del Amor atarse al cuello;
sin detenerme y con seguro paso,
camino hacia mi fin sin vuestra gracia.

("Antología poética", Editorial Huerga y Fierro, 1997. Traducción de Juan Antonio Icardo)