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ALBERTO GIRRI
Cuando apruebas o niegas
Cuando apruebas o
niegas
cabeceando, sin hablar,
y cuando te despides con el brazo,
y cuando, gato, ejecutas
el ritual de los gestos del gato
cortésmente al acecho
de la porción de pescado,
y cuando eres perro
arañando el umbral,
sumisa llamada,
y cuando eres el cuervo,
sobre todo el cuervo,
que intenta hablar
y en rigor gesticula,
vocaliza, no verbaliza,
y cuyos graznidos componen ademanes
para repetir, incesantes,
"Cuidado, cuidado..."
Las alegorías de los gestos,
concisas, más inteligibles
que las de las voces,
se adaptan mejor, sin violencia,
a tus devaneos,
te consienten
desde el clisé absoluto
hasta la extrema fantasía.
("Valores diarios", Editorial Sudamericana,
1970) |
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