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CARLOS EDMUNDO
DE ORY
Elegía III
Y ahora que espero, todo
se humedece de sombras.
Qué triste la mirada
de lejanas auroras.
Y ahora que espero, sólo
se oye la silenciosa
música sensitiva
del frío de las horas.
Qué dolor se me hace
-con temblores de rosa-
este esperarte y este
mojarme entre las sombras.
¡Ay!, que tengo en el cuerpo
un dormitar de alondras
ensoñando quimeras
en pensiles de auroras.
("Poesía primera". Fundación Municipal de Cultura,
Cátedra Adolfo de Castro. Cádiz, 1986) |
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